Un Margarito resucitado sale del hospital tras brutal golpiza
Jueves 18 de Noviembre de 2010 04:43
El boxeador mexicano Antonio Margarito abandonó el miércoles el Hospital Metodista, donde se le sometió a una cirugía para corregir la fractura en la órbita del ojo derecho, sufrida durante su derrota ante el filipino Manny Pacquiao.
El “Tornado de Tijuana” fue operado el martes y dado de alta el miércoles por la madrugada. Tenía previsto viajar a Los Angeles con su esposa Michelle, su entrenador Robert García y con los managers Francisco Espinoza y Sergio Díaz.
El ex monarca de los welter recibió una paliza de Pacquiao el sábado por la noche en el Cowboys Stadium, durante el combate por el título vacante de los superwelter.
Jerry Jones, el dueño de los Cowboys, llamó el miércoles a Margarito y le dijo que era un “gran guerrero”, informó la empresa promotora Top Rank en un comunicado.
Margarito se mantuvo de pie los 12 asaltos de la pelea que perdió por decisión unánime, pero recibió tal castigo que terminó con ambos ojos cerrados por la inflamación y con el rostro desfigurado y ensangrentado. Fue internado inmediatamente después de la pelea y los médicos debieron aguardar a que bajara la inflamación para operarlo.
Piden parar las peleas si un boxeador es muy castigado
Por su parte el porta del noticias AS.com informó que a raíz de la brutal pelea, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), pidió a los árbitros que realicen un mejor uso de la norma incluida en el reglamento este mes, el cual permite poner fin a los combates antes de lo previsto si uno de los boxeadores ha sido severamente castigado.
José Sulaimán, presidente del Consejo recalcó que la seguridad de los púgiles debe ser una prioridad, especialmente cuando el más golpeado rehúsa a tirar la toalla.
“Cuando ven que un boxeador ha sido castigado tanto (…) deberían detener la pelea por razones de seguridad. La seguridad es la columna vertebral del CMB”, agregó.
Margarito, tres veces campeón mundial, recibió más de 400 golpes, pero se negó a renunciar, pese a que apenas podía ver, ya que tenía el ojo izquierdo inflamado y un corte debajo del derecho, también muy hinchado.
Así, Sulaimán afirmó que el combate debió pararse después de ocho ’rounds’ y elogió el intento del filipino por tratar de persuadir al árbitro Laurence Cole para detener la pelea en el 11. “Margarito no tenía más oportunidad (…) de ganar la pelea de ninguna forma y estaba siendo seriamente herido”, subrayó.
Con información de AP y AS.com.
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