Cuando los hijos nos abandonan y se van a hacer sus vidas
Domingo 08 de Agosto de 2010 21:30
Síndrome del Nido Vacío Por Leonor Latorre Reales. Health Educator & Stress Management Specialist
Bien sea a estudiar, a trabajar o a formar una vida nueva, siempre llega la hora en la cual los hijos despliegan las alas y comienzan caminos propios fuera del hogar. Padres de un sólo hijo o de muchos, el sentimiento es el mismo: la tristeza de quedarnos solos después de haber dedicado largos años de nuestra vida al bienestar y crecimiento de nuestros hijos, siendo ellos el único motor de motivación para algunos.
El síndrome del nido vacío ocurre cuando los hijos abandonan el hogar en la búsqueda de su individualidad y realización personal, y en este momento cíclico de la vida hay dos protagonistas: los hijos llenos de alegría por las expectativas de un nuevo comenzar, y por el otro lado, los padres y madres llenos de soledad y sentimientos de abandono.
Como dijo Kahlil Gibran en su obra El profeta: "tus hijos no son tus hijos, sino los hijos de la vida misma, vienen a través de ti, pero no son tuyos". La realidad es menos poética, y la salida de los hijos del hogar, sea por razones académicas o laborales, o en la búsqueda de su independencia, es un momento doloroso en el cual nos sentimos víctimas y también culpables por lo que no tuvimos tiempo de hacer o de decir.
A los padres y madres "abandonados" les recuerdo que los hijos no se van de casa por falta de amor, sino porque sus intereses se han individualizado y diversificado. Ya no son los pequeños cuyo foco de atención eran los padres. Es la sabia naturaleza que los motiva a buscar la libertad para emprender la búsqueda de sus metas y logros: su carrera universitaria, el amor, vivir solos o incluso formar su propia familia.
Es importante no sentirse culpables o víctimas, porque los hijos que se van cargan con ese sentimiento, y ya ellos tienen suficiente con la responsabilidad del nuevo comenzar de adultos, organizando las bases de su futuro personal. Recordemos además que los hijos se van cuando es su tiempo, pero regresan eventualmente a visitarnos, a mostrarnos sus logros, algunas veces a pedir ayuda temporal, pero siempre habrá una razón para que vuelvan.
Los progenitores que se encuentren en esta situación de diferentes sentimientos encontrados, acepten que sus hijos ya crecieron y que la apertura a la mente de los hijos adultos es gratificante, porque el amor y el cariño de la relación entre padres e hijos permanecen intactos con el tiempo. Ahora tenemos la dicha de ver volar a nuestras águilas tan alto como sus ideales lo quieran, de sentirnos orgullos por haberlos llevados a esta etapa de independencia, es un momento de celebración porque los esfuerzos que se hicieron por ellos han dado los primeros frutos y vendrán más. Sintamos un sano regocijo por haber criado hombres y mujeres independientes, que ahora están en la búsqueda de su autosuficiencia, y esto es un gran motivo para no perder la alegría y continuar con nuestra vida en pareja o en solitario.
Este artículo se los brindo a mis lectores desde mi propio sentir, llevándolos de la mano con mis propios auto-consejos, ya que soy madre de un hijo único de 18 años de edad, que este mes se marcha a otro estado para iniciar su carrera universitaria:
- Visiten a sus hijos. Sientan que no han perdido un hijo sino que tienen la oportunidad de ver cómo se edifican a ellos mismos, y de paso, llévenles cositas ricas que los hagan recordar su tiempo en casa.
- Si están muy lejos, llámenlos regularmente y pregúntenles qué necesitan. Envíenles encomiendas, todo lo cual mantendrá un puente permanente de comunicación.
- Escojan fechas especiales en las cuales ellos puedan regresar a casa, haciendo planes para visitar diversos lugares, de manera que ambos se den cuenta que el hogar está donde estén juntos.
- Y recuerden que el arquero ama la flecha que vuela en el infinito, pero también ama el arco que se mantiene firme para impulsarlo a lograr su objetivo.
Envía tus comentarios y necesidades a www.holistic-healthsolutions.com , o llámanos al 239-692-6211.
| Comentarios |
|
Powered by !JoomlaComment 3.26




