Recuperando LA VIDA después de UN CÁNCER
Martes 05 de Octubre de 2010 04:54

El ser humano es, por excelencia, el animal que se adapta mejor a cualquier nuevo ambiente donde le toque desarrollarse. Su capacidad para afrontar experiencias traumáticas e incluso extraer un beneficio de las mismas es admirada y estudiada por los analistas de la psicología y el comportamiento humano.
El cáncer, siendo una enfermedad devastadora y de fuertes efectos post-traumáticos, es también un ejemplo más de la enorme capacidad del hombre para reestructurar y rehacer una prometedora vida nueva.
La experiencia humana permite hacer frente a las situaciones traumáticas, y la realidad demuestra que, si bien algunas personas que experimentan pérdidas o enfermedades fuertes llegan a desarrollar trastornos, en la mayoría de los casos, esto puede tornarse en la oportunidad de aprender y beneficiarse.
La capacidad de una persona para seguir proyectándose en el futuro, a pesar de acontecimientos desestabilizadores o de condiciones de vida difíciles y de traumas graves, es realmente alentadora. Sobrevivir al cáncer es de por si una enorme motivación. Vivir después de esta enfermedad significa que puedes aspirar a gozar de la mejor salud y vida posible dentro de tus circunstancias personales.
En este mes dedicado al restablecimiento y recuperación de los que han padecido este desorden celular, desde esta página les impulso a emprender una nueva jornada de redención, para poder reorganizar sus vidas, tomando pasos simples pero llenos de compromiso personal, porque recuerda que tu vida impacta a la de los tuyos: pareja, familia, trabajo, amigos y a tu propia comunidad.
Es importante poner en orden tu escala de prioridades: los sobrevivientes del cáncer deben encontrar la fortaleza para reevaluar la vida y reordenar sus prioridades. La misma concepción de transformar las experiencias negativas en aprendizaje y crecimiento vale para este caso.
Regresando al trabajo o a la escuela
Es un sentimiento común en muchas de las personas que afrontan cualquier situación traumática, el aumento de la confianza en las propias capacidades para afrontar cualquier adversidad, pues después de haber superado tratamientos dolorosos, depresión y la incertidumbre por la vida, el individuo se siente capaz de enfrentarse a cualquier situación, a raíz de la lucha que emprendió en contra del cáncer, deseando redirigir su vida.
Cambiar de profesión o de trabajo puede ser una de las maneras, pero también lo es regresar al mismo oficio con una actitud y bajo parámetros diferentes que harán de tu labor de siempre una nueva experiencia de vida.
Restaurando las relaciones familiares
Entre las realidades más ásperas a las que se enfrenta el paciente durante la enfermedad se encuentran las reacciones de los seres más cercanos. El mismo miedo a la muerte que se experimenta, más la carga emocional de los cuidadores familiares, crea fricciones y molestias malentendidas.
Entonces, es tiempo de soltar tanto los resentimientos como la culpabilidad, y mediante una comunicación abierta y de respeto mutuo, tanto del sobreviviente como de los miembros de la familia, debe crearse un ambiente que se preste para la total recuperación y sanación del aspecto emocional familiar, porque ambas partes se los merecen.
¿Dónde están los amigos?
Muchas personas ven fortalecidas sus relaciones con otras a raíz de una vivencia traumática, y pensamientos como "ahora se quienes son mis verdaderos amigos" o "me siento mucho más cerca de mis amigos que antes", reflejan esta realidad.
Las relaciones con los amigos verdaderos se fortalecen. Haber hecho frente a un cáncer despierta en las personas sentimientos de compasión y empatía hacia el sufrimiento de otras, y promueve conductas de ayuda. Se empieza a apreciar el valor de las cosas que antes se obviaban o daban por supuestas.
¿Y qué de las relaciones íntimas con la pareja?
El sobreviviente de esta enfermedad sufre cambios en los niveles de su capacidad para disfrutar de la actividad sexual, y aunque puede recuperarse en términos físicos, es muy difícil reponerse de los traumas emocionales que resultan del cáncer y su tratamiento, como lo son la angustia, la depresión, el desasosiego y hasta el sentimiento de víctima. Es importante tratar estos temas con los profesionales especialistas en la salud emocional y mental, ya que a menudo se hace caso omiso al tema de la intimidad, siendo este un pilar nuevo donde se reedifican las parejas, permitiéndoles descubrir nuevos planos de satisfacción física, sexual y emocional.
Terminar este tema es casi imposible porque es tan inmenso como lleno de procesos, que se van presentando en la medida que el sobreviviente va redescubriéndose en este nuevo amanecer.
Aunque el proceso de recuperación natural lleva, al principio, la experiencia de los síntomas post-traumáticos de estrés, con el conocimiento y con el paso del tiempo, se desvanecen hasta desaparecer, dando inicio a un ser más fuerte, más valioso y más alegre por las cosas esenciales de la vida.
Los estudios han demostrado que los sobrevivientes de cáncer se cuentan entre las personas más fuertes y con mayor capacidad para seguir adelante en términos de recuperación emocional. Además, pueden recobrar el optimismo después del trauma, aprendiendo a ver el futuro con esperanza, haciendo hincapié en los aspectos positivos de cada situación, aprendiendo una nueva manera de sentirse y relacionarse con los demás, porque son la misma esperanza y la alegría los componentes fundamentales de la recuperación.
Recuerda que la vida continúa, que cada día cuenta, que la familia es un poder no negociable, y que la salud se conquista a diario, porque la mejor parte de esta enfermedad es ¡la recuperación de la vida!
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