Iván L. Mazzorana, Jr., M.D.




Buscando la mejor calidad de vida

Cuando la esperanza de vida en los EE.UU. alcanza los 78.3 años, uno esperaría poder vivir esta larga vida con una buena calidad. Para garantizarla, galenos como el Dr. Iván L. Mazzorana, Jr. están preparados para asegurarnos la mejor vida que podamos llevar.

El Dr. Mazzorana siempre tuvo un interés por saber cómo funciona el centro del sistema nervioso humano: el cerebro. Fue así que este cubano, criado en Miami, decidió estudiar medicina en la Universidad Central del Este (República Dominicana), recibiendo siempre el apoyo incondicional de sus padres.

Durante sus años de estudio, vio cómo se estaba avanzando en el campo psiquiátrico, lo que estimuló mucho más su interés. Completó su residencia en psiquiatría general en el Saint Vincent’s Hospital de Staten Island (Nueva York), pasando a la subespecialidad geriátrica después, “por la combinación de la medicina interactuando con los problemas psiquiátricos, como por ejemplo el Alzheimer o la enfermedad Lewy, enfermedades que padecen más las personas mayores y quienes a la vez tienen mucho más riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, etc. Con esta especialización, puedo ver cómo interactúan juntas y afectan a la persona”, explicaba el médico con interés.

Conseguir más funcionalidad

“Para mí lo importante siempre ha sido que la persona pueda funcionar dentro de sus máximas posibilidades”, decía el galeno cubano. A medida que envejecemos, más enfermedades adquirimos, con lo que la calidad de vida puede verse drásticamente afectada si esas enfermedades no se están atendiendo bien.

Por desgracia, el Dr. Mazzorana ha visto muchos casos así, en los que debido a la gran cantidad de doctores especializados que atienden a un mismo paciente, éste acaba teniendo una gran cantidad de medicamentos que puede no necesitar.

El médico cubano, con 15 años de experiencia, sabe bien de ello porque, además de su centro en Fort Myers, también visita residencias de ancianos, además de estar afiliado al Lee Memorial Healthcare System, donde dirige en el Centro de conducta para mayores.

“Mi papel es diagnosticar si tienen algún problema psiquiátrico, tratarlo si es así y también mirar los medicamentos que están tomando y ver qué es lo que necesitan y qué no necesitan, limpiando esta sopa de fármacos que se les da”.

Por ello, este galeno, gran aficionado a los deportes, no sólo ha de saber sobre psiquiatría, sino también sobre las fases de las enfermedades y sobre los medicamentos con las que se las trata, así como sobre las compatibilidades de los diferentes fármacos.

“La mayoría de los pacientes en las residencias tienen un gran riesgo de caídas, y cada vez que se les añade un nuevo medicamento se está aumentando potencialmente ese riesgo. Una vez un anciano se cae, tiene una tasa de mortalidad mayor: entre el 30 y el 40% de esos pacientes mueren”, revelaba consternado el médico.

De modo que, al final, el Dr. Mazzorana actúa como una especie de detective, estudiando la historia médica del paciente y poniendo todas las piezas juntas para conseguir que tengan la mejor vida posible, prescribiéndoles sólo los medicamentos que necesitan.

Más allá de la psiquiatría geriátrica

El Dr. Mazzorana, aunque especializado en psiquiatría geriátrica, también atiende a muchos otros pacientes con casos de depresión, trastorno de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno bipolar, esquizofrenia, dolor ante una pérdida, etc.

Este médico y su equipo atiende a las personas en probablemente unos de los peores momentos de su vida, y para poder seguir adelante y no permitir que esto les afecte, “hay que mantener la distancia, y así llevar a cabo tu trabajo eficientemente. Tu función es tratar y hacer que los pacientes se recuperen”, explicaba el galeno sabiendo lo desafiante que esto puede llegar a ser.

Pero la recompensa siempre llega: “Lo que más me agrada de mi labor es que puedo tratar a una persona que está pasando por una crisis, a la que sé que puedo devolverle su vida”, contaba orgulloso Iván Mazzorana. Y no son pocos los familiares que llegan agradeciéndole su trabajo.

Como consecuencia de la falta de un hospital psiquiátrico en el área desde hace más de 10 años, a través de una visión y un esfuerzo colaborativo, nació la idea de crear ese hospital psiquiátrico en Fort Myers: el Park Royal Psychiatric Hospital, situado en el HealthPark Medical Center.

“El hospital tendrá 148 camas y será inaugurado a comienzos del 2012”, explicaba quien será el director médico del centro. “Se tratará tanto a adultos como ancianos, y una de las novedades de este hospital será su terapia electro-convulsiva (ECT), una tratamiento que no se ofrece en la zona y que será muy sofisticado, para pacientes en un estado de depresión muy profunda”.

Añadiendo esto al currículum del Dr. Mazzorana, encontrar tiempo para sus pasatiempos será cada vez más difícil, pero siempre guardará rato para su mayor devoción: su familia, Mayte, su esposa, y sus tres hijos, Daniel (13 años), Alexander (11) y Gabriella (9), con quienes lleva una vida muy activa, como buen médico.

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